Absalón Espinosa Pizarro, recién egresado de Construcción Civil, junto a su padre Absalon Espinosa Ferrari, ponen la primera piedra de la constructora. Dos escritorios y un teléfono fueron los haberes de esta naciente oficina ubicada en un edificio de la calle Doctor Sótero del Río en la comuna de Providencia. En este tiempo el foco estaba puesto en los proyectos del sector público, destacándose el Colegio de Puerto Montt, el casino de la FACH, la remodelación del Hotel Carrera pos el terremoto de 1985 y la reparación de más de 300 escuelas, por nombrar algunos.
Después de años compitiendo en el ámbito público, Absalón Espinosa decide incursionar en el sector privado abriéndose así a una nueva área de negocios. El primer proyecto fue el conjunto habitacional Helsby, en la comuna de La Reina, que integraba 8 casas únicas en su tipo y que marcaron un sello de lo que sería la compañía. Ahí se gestó una de las premisas de Absalón Espinosa: “Elegir y comprar terrenos únicos para agregar valor con diseños exclusivos”.
Con el objetivo de promover sus proyectos propios se crea Inmobiliaria Loncoche, en referencia al pueblo originario de la familia. Años más tarde, en el 2004, esta unidad pasará a llamarse Inmobiliaria Absalón Espinosa para potenciar la unidad del holding.
Durante estos años, Absalón Espinosa contrata a destacados profesionales del mundo del diseño y la decoración, incorporando así detalles únicos y exclusivos en sus proyectos.
En 1993 amplía su estrategia de desarrollo creando Constructora e Inmobiliaria Lago Grande, unidad totalmente independiente para formar asociaciones con terceros.
En esta década, la constructora apostó por la innovación y desarrolló una serie de proyectos que se transformaron en obra emblemáticas en su época:
“Hernando de Aguirre” (1989), el Primer edificio en altura: proyecto habitacional de 8 niveles y 2 departamentos por piso. Su particularidad está en la importación exclusiva de detalles italianos y la implementación de ascensores directos para cada departamento, grandes innovaciones para esos años.
“Isidora El Golf” (1991), el Primer edificio de oficinas del barrio El Golf que marcó un hito en el sector y se transformó en las oficinas corporativas de la empresa.
“Villarrica Norte” (1994), el Primer edificio de oficinas y comercio en Regiones, IX región.
Esta década se convirtió en el desafío más importante que ha experimentado Absalón Espinosa en su trayectoria. En una época caracterizada por sucesivas crisis económicas, la empresa fue capaz de superarlas y transformar los obstáculos en oportunidades. Más adelante, junto con la llegada del cambio de siglo, Absalón Espinosa se reinventa y cambia definitivamente su propuesta arquitectónica.
En el 2008 la compañía recibe aires nuevos con la llegada de una nueva generación que incorpora una propuesta renovada a los negocios de construcción inmobiliaria.
Prestigio y reconocimiento ha logrado la empresa después de más de 30 años al servicio de la construcción. En la actualidad cuenta con más de 400 trabajadores y grandes proyectos en ejecución. Su foco continuará en la línea de los antecesores privilegiando siempre la calidad, los diseños únicos y exclusivos en cada uno de sus proyectos. Se integran nuevos conceptos que marcarán la ruta a futuro: innovación , arquitectura y sustentabilidad al servicio de la calidad de vida de las personas.